Ayudaría Concurso a las vivienderas

Las empresas de vivienda que se encuentran en negociaciones con sus acreedores, Urbi, Homex y Geo, podrían inclinarse por un concurso mercantil previamente pactado, que les permitiría salir del proceso de reestructura de manera más rápida, según expertos.

Además, las nuevas disposiciones de la Ley de Concursos Mercantiles y la reforma financiera, les permitiría tener algunos beneficios, como créditos de emergencia para que puedan seguir operando, situación que no se daba antes de la reforma a esta ley.

El titular de la Sedatu, Jorge Carlos Ramírez Marín, aseguró recientemente que las desarrolladoras están buscando un concurso previamente pactado, lo cual quiere decir que los acreedores y la empresa llegarían a un acuerdo para presentárselo al juez, antes de solicitar el concurso mercantil, lo cual puede acelerar el proceso de reestructura.

“Eso se hizo en el caso de Iusacell. Esta empresa antes de acusarse a sí misma de estar en concurso mercantil, ya había pactado por fuera con sus acreedores y estuvieron de acuerdo en ciertas condiciones y ese acuerdo se le presentó al juez y aprobó el concurso en la etapa conciliatoria”, comentó Gerardo Palomar, profesor investigador del Tecnológico de Monterrey.

Añadió que en el momento en el que se incumpla el acuerdo pactado, se puede solicitar la quiebra directa de la compañía.

El experto consideró que someterse a un concurso mercantil no implica la quiebra de la empresa, ya que la idea es que siga operando para que tenga suficiente capacidad económica de liquidar deudas.

Ricardo Delfín, socio especialista en servicios financieros de KPMG, explicó que con las reformas financiera y a la Ley de Concursos Mercantiles se dieron una serie de cambios que hacen más flexible el proceso.

Por ejemplo, ahora pueden contratar créditos que les permiten seguir operando durante la reestructura.

“Antes, hubo casos donde en un periodo de conciliación por no tener créditos le venía a la empresa un periodo de ventas bajas, no tenía para pagar nómina y eso detonaban huelgas o no tenia para pagar impuestos. Ahora les permiten contratar créditos de emergencia para garantizar la continuidad de la compañía”, describió Delfín.

Otra modificación es que el periodo de conciliación con los acreedores no puede extenderse más de 360 días, y si después de este plazo no se llega a un acuerdo, de forma automática se declara la quiebra. Este punto, aclaró, es para evitar casos como el de Mexicana.

Fuente | reforma.com

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