Crisis viviendera ha costado a banca $6,900 millones

La crisis en el sector de las desarrolladoras de vivienda le significaron pérdidas crediticias cercanas a 6,900 millones de pesos a los seis bancos con más presencia en el sector; sin embargo, especialistas y los propios bancos indican que la afectación no desalentará por completo la participación de los intermediarios financieros en el financiamiento de construcción de vivienda.

De esta forma, el banco con la mayor afectación de incumplimientos de pagos por parte de las desarrolladoras Homex, URBI y GEO fue Banorte, el cual aseguró que se vio en la necesidad de crear 4,000 millones de pesos más de reservas durante el primer semestre del 2013.

Alejandro Valenzuela, director general de Banorte, explicó al presentar los resultados del grupo al segundo trimestre del año que en un escenario negativo, donde persista la debilidad de las empresas vivienderas, el grupo tendría que hacer reservas por otros 50 millones de pesos para el tercer trimestre.

Banorte fue seguido por Banamex y BBVA Bancomer, los cuales generaron reservas extras para los créditos de las vivienderas por 1,148 y 1,000 millones de pesos, respectivamente.

Cabe destacar que si bien 80% de la cartera empresarial para desarrollo de viviendas que tienen estos bancos está con garantías, las instituciones financieras, por ley, tienen la obligación de realizar las reservas correspondientes, independientemente de la renegociación del crédito con las empresas.

“Estamos dando un tiempo para generar la reestructura, sin embargo, en ese periodo no se percibe ningún interés o ingreso, por lo tanto se incrementa la cartera vencida”, detalló Armando Rodal, director general de Empresas de Banorte durante la presentación de su reporte.

Asimismo, una parte del financiamiento que se otorgan a las vivienderas está bajo fideicomisos, los cuales tienen sus propios mecanismos de cobranza, por lo que no se tienen que realizar reservas de crédito, debido a que no están dentro del balance de resultados.

Santander y HSBC vieron afectadas sus utilidades netas de la primera mitad del 2013, debido a que incrementaron sus reservas de crédito para este sector.

El banco español detalló que realizó reservas relacionadas con la cartera con exposición al sector constructor de vivienda por 
330 millones de pesos; por su parte, HSBC indicó que generó reservas extras por 802 millones de pesos, de los cuales una tercera parte está relacionada con la cartera de desarrolladores de vivienda, con cerca de 300 millones de pesos.

Por su parte, Scotiabank reportó que al declarar la morosidad de sus créditos a dos desarrolladoras de vivienda, el banco recurrió a la creación de reservas preventivas por 130 millones de pesos.

SEGUIRÁN DENTRO DEL SECTOR, PERO PRESTANDO MENOS

No obstante estas afectaciones, BBVA Bancomer informó que sigue confiando en el sector de desarrollo de vivienda y que seguirá presente, a pesar que desde el 2010 a la fecha ha estado retirando su crédito en alrededor de 60 por ciento.

“Estamos tomando un costo muy importante por el hecho de que queremos reanudar el crédito en este sector, porque el país lo va a necesitar y sabemos que va a presentarse un buen negocio de la institución”, refirió en su momento 
el Director de Banorte.

Por su parte, la calificadora Standard & Poor’s consideró que si bien estas afectaciones no repercuten significativamente en la fortaleza de los bancos, sí se espera que disminuyan su participación en el financiamiento de las desarrolladoras más grandes por un tiempo.

“Percibimos una tendencia general entre los bancos comerciales para reducir la exposición a los constructores de viviendas; esperamos que el financiamiento comercial a la industria se reduzca aún más durante el 2013 y el 2014. No obstante, esperamos que sólo las pequeñas y medianas desarrolladoras de viviendas con cierta flexibilidad financiera se beneficien de inmediato con el programa de desarrollo de vivienda del gobierno federal, debido a que éstos son los que podrán cumplir con los requisitos de elegibilidad correspondientes”, aseguró la calificadora.

Fuente | EL ECONOMISTA

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