Vamos a elevar tono de protestas

ayotzinapa

La devolución de los 43 normalistas desaparecidos no tiene vuelta de hoja.

En la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa cada día se analizan nuevas acciones radicales en Guerrero para forzar a las autoridades a encontrar a los jóvenes estudiantes, desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre.

Pretenden realizar brigadas a Tierra Caliente y Taxco para encontrar a los estudiantes, ahorcar todas las carreteras de Guerrero y paralizar el comercio.

“Lo que es un hecho es que vamos a golpear a Guerrero, vamos a elevar el tono de las protestas, el Gobierno de (Ángel) Aguirre sabe dónde están, que digan que los están buscando es una burla”, aseveró Manuel Martínez, vocero de la Normal “Raúl Isidro Burgos”.

“Vamos a tomar represalias”.

Entre los normalistas desaparecidos se encuentra un sobrino de Martínez.

“Hablé con él por última vez el jueves 25 de septiembre, se oía bien, le dije que con cuidado y que se cuidara mucho, los compañeros estaban un poco desesperados porque no hallaban camiones para regresarse”, recordó el maestro de la Normal.

A las 23:00 horas del día siguiente recibió una llamada para avisarle que uno de los normalistas había sido asesinado en Iguala. Cifra que aumentó a tres.

“Todos estos dormitorios eran de ellos”, señaló a los 11 pequeños cuartos donde aún se encuentran sus pertenencias. Ropa y artículos para su aseo personal.

A Martínez se le hace un nudo en la garganta cada que se habla de los desaparecidos.

Sus ojos revelan cansancio. Duerme poco y llora mucho.

“Ya no aguantamos este sufrimiento, cada día pensamos que van a regresar”.

En este plantel, de unos 500 alumnos y 40 profesores, la vida académica dio un giro.

Las aulas están desiertas y las únicas actividades son el lavado de ropa, la alimentación de vacas y puercos, y la cosecha de algunos granos.

Un altar dedicado a los tres normalistas que perdieron la vida en Iguala, es parte del mobiliario de la escuela popular. Las misas aquí son frecuentes en memoria de Daniel Solís Gallardo, Julio César Ramírez Nava y Julio César Mondragón Fontes.

También rezan por los heridos Aldo Gutiérrez Serrano, quien se encuentra hospitalizado por muerte cerebral, y Edgar Andrés Vargas, Fernando Marín Benítez y Jonathan Maldonado Hernández.

“Esta lucha no se va a detener, se tenga lo que se tenga que hacer”, advirtió el profesor de este plantel que ofrece Licenciaturas en Primaria, Educación Primaria con Enfoque Cultural Bilingüe y en en Educación Física.

“Nosotros sabemos que los normalistas están vivos, pero no sabemos donde están, donde los tienen”, aseguró Martínez.

Lamentó que en la búsqueda de los normalistas se haya encontrado con una veintena de fosas con 28 cuerpos, de acuerdo a datos oficiales.

“Si no fuera por esta situación no se sabría de esa gente enterrada”, aseveró.

Insomnio

Doña Isabel guisó huevo con salsa verde, arroz y frijoles.

La habitante de Tixtla se ofreció para guisar a los normalistas que sólo andan de un lugar a otro dentro de esta escuela, fundada en 1926.

Las clases se suspendieron y en cambio diversas guardias vigilan el inmueble.

Ayer recibieron aceite, latas de frijoles, sardina, agua, jabón y verduras.

Los estudiantes no pueden leer por mucho tiempo, pues no se concentran, apenas se dan tiempo para barrer sus cuartos y de comer.

“Hay desgano, cansancio, pero también coraje, mucha indignación, no podemos estar quietos un rato, porque nos entra la incertidumbre de dónde estarán nuestros compañeros, si tienen agua o comida, o si los están golpeando, simplemente no podemos quitarnos eso de la mente”, indicó “El Marlboro”, estudiante de la Normal y que fue testigo de la agresión de policías de Iguala.

“Y lo que nos da más coraje es que el Gobierno está buscando muertos, no a personas vivas, eso nos enfurece aún más”.

En los cuartos, acostados sobre colchones sucios en el suelo y algunas cobijas, otros estudiantes intentan dormir. Pero mirar las pertenencias de sus 43 compañeros desaparecidos los intranquiliza.

“La lucha nos caracteriza, y hasta en los sueños los pensamos, si duermo los veo, lo triste es despertar”, refirió uno de los normalistas.

Fuente | reforma.com

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