Bancomer: se agotó el impulso en la industria de la construcción


La caída en el gasto gubernamental en obra pública y del sector privado en la edificación de vivienda puso fin a tres años de expansión en la industria de la construcción, uno de los sectores de mayor generación de empleo. La actividad perdió sus fuentes de impulso, consideró este miércoles BBVA Research, el área de análisis del grupo financiero.

Era previsible que en el primer año de una nueva administración federal la obra pública se retrasara, expuso este miércoles Eduardo Torres, economista a cargo de análisis del sector inmobiliario en BBVA Bancomer. Las fuentes de impulso de la industria de la construcción se agotaron, consideró, tanto en la parte de edificación de viviendas, como de obra pública.

La inversión a cargo del sector público, que representa una cuarta parte de toda la actividad de la construcción, acumuló en junio tres trimestres seguidos con contracciones promedio de 3.5 por ciento en cada uno de esos periodos. La industria de la construcción aporta 7 por ciento del producto interno bruto (PIB), poco menos del doble de la contribución de las actividades primarias (agricultura, silvicultura y pesca).

El actual ha sido un año complejo para la economía, la industria de la construcción y el mercado de vivienda, sostuvo BBVA en el reporte Situación inmobiliaria, presentado por Eduardo Torres. La desaceleración en el ritmo de actividad ha sido importante, pues el PIB pasó de tasas de crecimiento de 4.3 por ciento en promedio entre 2010 y 2012, a uno por ciento en el primer semestre.

En lo externo, influye un menor ritmo de crecimiento de las exportaciones no petroleras, que de crecer 17.6 por ciento en el periodo referido, en 2013 lo han hecho a 2.1 por ciento. Sin embargo, ha sido el componente interno el que más ha contribuido a explicar las tendencias recientes de la economía y de la industria de la construcción en particular, de acuerdo con BBVA.

La inversión en obra pública, añadió, que representa cerca de una cuarta parte del PIB de la construcción (24 por ciento en promedio durante los últimos cinco años), acumula tres trimestres con tasas anuales reales negativas de 3.5 por ciento.

Por el lado de edificación, el otro componente importante del sector (aporta cerca de 65 por ciento al PIB de la construcción), la parte residencial se ha ajustado a la baja. Aunque algunas empresas enfrentan una situación financiera crítica, lo cierto es que la industria en general enfrenta un nuevo entorno. Las razones tienen que ver con la diversificación de las alternativas de financiamiento en el Infonavit, hacia las remodelaciones; un mejor conocimiento de los afiliados al instituto sobre las opciones que tienen para usar su ahorro para vivienda; inventarios acumulados de años previos; así como una mayor participación de la vivienda usada en el total de créditos, apuntó el reporte.

La fuente de impulso de la industria de la construcción, que son la edificación y la obra civil (ambas representan 90 por ciento de la actividad del sector) están tirando hacia abajo en los últimos trimestres, comentó Torres.

Sobre todo la obra pública es la que va hacia abajo, agregó. Consideró que esta tendencia, que llevará al sector a permanecer estancado este año, se comenzará a revertir en el segundo semestre de 2013 y en particular en 2014, por el gasto asociado con el plan nacional de infraestructura, anunciado por el gobierno, con un presupuesto de 4 billones (millones de millones) de pesos a ejercer entre 2013 y 2018, cantidad superior en 21 por ciento a la destinada para tal fin en el periodo de 2007 a 2012, que fue de 3.3 billones de pesos.

Fuente | softec

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