Hipotecas para no asalariados

Hasta hace poco tiempo, en cuestión de hipotecas, ser un profesionista independiente o estar jubilado significaba tener pocas posibilidades de obtener un crédito. Ninguna institución financiera consideraba la posibilidad de hacer un préstamo a personas con estos perfiles. Afortunadamente hoy podemos presumir que hay opciones para todos los sectores de la población, ya no importa tu profesión, ¡eres sujeto de crédito!

Con muchos fondos por repartir y la expectativa de aumentar entre 15 y 20% sus carteras hipotecarias al cierre de 2011, las instituciones financieras privadas enfocan sus baterías hacia la diversificación de sus clientes; es decir, no dejarán de lado su mercado natural, conformado por todo aquel con posibilidades de comprobar ingresos, pero han comenzado a idear estrategias para atender otros perfiles socioeconómicos.

El mayor reto de la banca es, sin duda, acceder a los clientes del mercado informal, entendido como la población no asalariada y sin afiliación al sistema de seguridad social, el cual significa 65% de su mercado potencial: empresarios de todos los niveles, pequeños y grandes comerciantes, profesionistas independientes, entre otros, que también quieren comprar una vivienda y aprovechar las bondades del financiamiento.

Casa segura para el buen ahorrador

Actualmente diversas instituciones financieras trabajan en el desarrollo de programas de ahorro con los que podrás demostrar tu capacidad para cubrir los pagos mensuales de una hipoteca en tiempo y forma.

Como pionero, BBVA Bancomer lleva un año en el mercado con su producto “Ahorra y estrena”, dirigida a quienes reciben ingresos fijos, pero no tienen forma de acreditarlos.

Es fácil, abres una cuenta de ahorro y depositas una cantidad mensual en un lapso de seis a 18 meses. Una vez que concluya el plazo, el monto será destinado al pago del enganche de la vivienda, así como otros gastos originados por el proceso.
Recuerda que durante ese período no podrás retirar el dinero, ya que de esa manera el programa quedaría cancelado.

Al momento de aprobar el préstamo, el banco tendrá en cuenta tu disciplina y compromiso de pago a través de estos depósitos; por esta razón no considera necesario revisar tu buró de crédito.

Requisitos

Identificación oficial vigente.
Comprobante de domicilio reciente, que no supere de tres meses.
Ser mayor de edad, de lo contrario se deberá recurrir con un tutor legal.
Firmar el contrato del banco.

Otra opción es Bansefi. Este banco no hace el préstamo de manera directa, sino que te invita a suscribirte a un plan de ahorro denominado ‘Ahorra SIF’, que sustituye el requisito de comprobación de ingresos.

Al finalizar la meta de ahorro, que puede durar entre seis, nueve o 12 meses, adquieres una cultura financiera que te ayudará a tener un manejo puntual de tu crédito.

A cambio, Bansefi te proporciona un certificado que respalda tu liquidez para pagar un crédito hipotecario, el cual deberás tramitar con los intermediarios Bancomer, Banamex o HSBC, los cuales trabajan de manera conjunta con esta institución.

Fovissste apoya a los jubilados

Si eres retirado o pensionado del ISSSTE, además de las opciones bancarias, tienes la posibilidad de comprar casa gracias al programa Pensiona2 del Fovissste.

Si tú estás dentro de estas filas, no rebasas los 74 años 11 meses y nunca tramitaste un crédito hipotecario Fovissste, felicidades tienes derecho a ejercerlo ahora.

Encuentra toda la información sobre requisitos y tramites en la página web del Fovissste (www.fovissste.gob.mx)

Autofinanciamiento, otra opción
 

El esquema de subastas y sorteos ha sido la clave para integrar al ahorro a miles de personas comprometidas a cumplir un compromiso de pago, aunque no sea con una entidad financiera; sin embargo, hay muchas consideraciones que debes tomar en cuenta.

Para ingresar al sistema de financiamiento debes pagar la inscripción o apertura del contrato, su costo promedio es del 4% sobre el valor del contrato o bien de la propiedad, a partir de ese momento inicias tus aportaciones mensuales.

Generalmente las empresas de autofinanciamiento solicitan un enganche, equivalente al 40% del valor de la propiedad que quieres adquirir, sino cuentas con él, deberás reunirlo mediante aportaciones mensuales, hasta entonces tendrás derecho a participar en las vías de adjudicación de la empresa.

El autofinanciamiento se divide en dos fases: una de ahorro y otra de pago de un crédito. En la primera parte formas parte de un grupo de ahorradores, similar a una tanda: todos los participantes ponen recursos y alguien obtiene el crédito, generalmente por una subasta. Para evitar esperas demasiado largas, algunas instituciones tienen un máximo de cuotas.

Para la adjudicación de vivienda, debes haber ahorrado el 45% del monto contratado, además es necesario que la propiedad que vas a comprar garantice cuando menos 1.5 veces el valor de la deuda.

En un esquema de autofinanciamiento, los pagos incluyen seguro de vida y comisiones por gastos administrativos. Nuestra recomendación es que siempre sepas a cuánto equivale cada uno para conocer el monto exacto que estás aportando a tu ahorro y deuda.

Aunque los plazos para la adjudicación de una vivienda varían de acuerdo a cada empresa, toma en cuenta que estarás pagando por lo menos cuatro años antes de que puedas ser sujeto a obtener el crédito. Hay modelos que tienen plazos de entre 90, 100,110 y 120 meses con montos a financiar que van de $170,000 a $400,000 pesos.

 

Fuente | MetrosCubicos

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