México deja atrás a Brasil como plataforma de fabricación de autos

honda

La producción de la pujante industria automotriz de México está consolidando una ligera ventaja sobre la de Brasil, la mayor economía de América Latina que atraviesa por un mal momento.

La producción de autos y camionetas de México, que son principalmente de exportación, saltó 7,5% en los primeros siete meses de 2014 para rondar los 1,86 millones de unidades, comparado con el mismo periodo del año previo, informó la entidad que agrupa a las automotrices que operan en el país.

“Esto refleja una tendencia que hemos visto este año”, dice Fausto Cuevas, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, AMIA. El ejecutivo espera que la producción ascienda a 3,2 millones de vehículos este año. “El panorama es favorable en los mercados internacionales”, añadió.

En cambio, la producción de autos y camionetas en Brasil (que no incluye camiones pesados, ni autobuses), destinada principalmente al mercado interno, cayó más de 17% durante el mismo periodo para llegar a 1,7 millones de unidades, según cifras dadas a conocer el miércoles por el gremio del sector. La economía atraviesa por una severa desaceleración.

Las industrias automotrices de ambos países, las economías más grandes de América Latina así como los principales productores de vehículos de la región, transitan por rutas opuestas, lo que pone de relieve las diferentes políticas económicas implementadas en la última década, dicen analistas.

En un entorno caracterizado por varios tratados de libre comercio (incluyendo uno con Estados Unidos y Canadá), la industria automotriz de México se ha convertido en una plataforma estelar de exportación. A su vez, Brasil vende una pequeña fracción de los autos que fabrica al extranjero y mantiene su mercado interno altamente protegido.

En años recientes, México ha llegado a exportar hasta 83% de su producción, la que se dirige principalmente a EE.UU. y Canadá. Brasil, mientras tanto, vende cerca de 85% de sus vehículos en el mercado local y los que exporta van principalmente a su vecino Argentina, un socio regional.

Ahora que la economía argentina está sumida en un caos, las exportaciones de vehículos de Brasil se han desplomado en más de un tercio durante los primeros siete meses del año.

“Argentina es nuestro mayor cliente, representando 75% de nuestras exportaciones”, explica Luiz Moan Junior, presidente de Anfavea, la asociación del sector automotor en Brasil. “No tenemos una alternativa a corto plazo”.

Además de los aranceles a las importaciones que pagan los clientes extranjeros, la costosa mano de obra, electricidad y otros cargos le han restado competitividad al sector. Por ejemplo, un modelo Corolla, de Toyota, que vale US$17.000 en EE.UU. cuesta casi US$30.000 en Brasil.

De todas formas, durante buena parte de la última década el sector automotor de Brasil experimentó un auge. El boom de las materias primas y programas del gobierno para combatir la pobreza elevaron el poder adquisitivo de una clase media en ascenso. El Estado ayudó a millones de personas a adquirir automóviles a través de alivios tributarios y ofertas de financiación de los bancos del sector público.

Los fabricantes de autos, ansiosos por aprovechar este nuevo mercado, tuvieron que construir plantas en Brasil o, de lo contrario, pagar elevados aranceles de importación. Empresas como General Motors, Ford y Toyota gastaron miles de millones de dólares para expandir su capacidad en el país.

A pesar de la actual desaceleración económica, las automotrices en Brasil tendrán la capacidad para fabricar seis millones de vehículos al año para 2017, según la consultora alemana Roland Berger Strategy Consultants.

Por su parte, México experimenta un auge en la actividad de fabricantes y proveedores, por lo que el gobierno y analistas privados estiman que la producción de autos y camionetas se eleve a cerca de cuatro millones de unidades al año para fines de la década.

Nuevas plantas de ensamblaje de Honda y Mazda han aumentado la producción de este año. Una fábrica de Audi que entrará en operación el próximo año producirá 150.000 todoterrenos de lujo al año. BMW y el consorcio Nissan- Daimler planean producir y exportar cientos de miles de vehículos de lujo para fines de la década. Esto demuestra que México es “un destino cada vez más atractivo y más rentable para la inversión extranjera y nacional”, dijo el presidente de México, Enrique Peña Nieto, a comienzos de julio cuando anunció la planta, la cual será construida en la ciudad norteña de San Luis Potosí. La industria automotriz, incluyendo los fabricantes de autopartes, representa 20% de la producción manufacturera de México y 26% de sus exportaciones, dijo Peña Nieto. Eso es el doble de la cuota de las exportaciones de petróleo del país, que hace 35 años aportaba dos tercios de las ventas en el exterior, manifestó.

Los analistas prevén que México crecerá 2,6% este año, casi el doble que en 2013. Brasil, por su parte, crecería un modesto 0,9% este año, lastrado por una inflación que superaría 6% en 2014.

Ante la desaceleración, los fabricantes en Brasil tienen escaso margen de maniobra cuando los clientes no visitan los concesionarios. Las ventas de vehículos cayeron cerca de 14% en julio frente a igual mes del año previo.

Por su parte, los 96.000 vehículos vendidos en julio en México significaron un alza de 11% frente a las ventas del mismo mes en 2013, aunque contando desde enero, las ventas sólo han subido 1% frente al mismo periodo del año pasado, dijo AMIA.

Fuente | reforma.com

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