¿Qué revisar en un contrato de apertura de crédito?

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El crédito hipotecario es el mecanismo más usado para adquirir vivienda. Sin embargo, pese al dinamismo de la actividad, el proceso para tramitar una hipoteca es complejo y los riesgos pueden elevarse si no se definen las condiciones claramente desde el principio. Estas se establecen en el contrato de apertura de crédito, un documento de crucial importancia porque contiene las claúsulas financieras del crédito, los derechos y las obligaciones que tendrán vigencia mientras exista la deuda.

¿Qué contiene?

De acuerdo con los expertos del simulador y comparador de hipotecas Hipos.com, entre las obligaciones establecidas en el contrato de apertura para el acreedor están: pagar puntualmente el importe de la mensualidad completa, informar al banco si vas a realizar alguna modificación al inmueble (porque concierne al seguro de daños) y garantizar que el inmueble no se rentará durante la vigencia de la hipoteca.

El contrato también especifica derechos para el deudor como: la posibilidad de hacer pagos sin penalización y traspasar la deuda a otra persona por medio de la figura de sustitución de deudor.

El contrato de apertura de crédito —del cual debes tener una copia— es una garantía y no representa riesgo alguno para ti porque se suscribe ante notario público y ambas partes lo firman de común acuerdo. Lo único que debes hacer es leer bien las cláusulas, resolver dudas y saber a qué te estás comprometiendo para evitar sorpresas. “Hay que considerar que el contrato no es susceptible de cambios posteriores a la firma de las partes”, dice Ramón Estrada, fundador y director general de Hipos.com.

Los más importante en tu contrato

  1. Datos generales. Nombre y datos completos del acreditado y, en su caso, del coacreditado. También hay que incluir y cotejar la ubicación del inmueble.
  2. Importe. Es el monto que te presta la institución. Debe especificar la moneda y su equivalencia en pesos en caso de ser un crédito en dólares u otra unidad. Estrada recomienda identificar el monto del crédito neto, ya que previamente se deben descontar las comisiones que genera el crédito.
  3. Intereses. Indica el tipo de interés que se aplicará al crédito. Puede ser tasa fija, variable o con tope. Es importante saber si habrá cambios predeterminados en las tasas a lo largo del plazo. Además, debes estar consciente de que normalmente en un inicio los intereses representan la mayor parte de la mensualidad,  contrario a lo que se abona a capital.
  4. Plazo. Es el número de meses en los que deberá pagarse el crédito. Elige el que se acople a tus necesidades.
  5. Mensualidad. Es el monto del pago que deberá cubrirse cada mes. El número de mensualidades debe coincidir con el punto anterior. La institución debe proporcionarte una tabla de amortización que refleje los pagos y su desglose.
  6. Forma de pago. En este apartado se establecen las alternativas (efectivo, cheque, transferencia electrónica o domiciliación) y los lugares para efectuar los pagos.
  7. Penalizaciones. Estipula las sanciones a las que te harías acreedor en caso de incumplimiento. Es importante leer cuidadosamente este punto para estar conscientes de las consecuencias que implicaría alguna omisión o falta en el contrato.

Los expertos recomiendan verificar el interés que genera el pago moratorio, el incremento en la tasa de interés considerado en caso de atraso en el pago de la mensualidad y si se están considerando cargos por pago anticipado.

  1. Pagos anticipados. Se refiere a la posibilidad de efectuar aportaciones al capital para reducir el monto de la mensualidad o el plazo del crédito. Para aplicar esta opción, la mayoría de las instituciones solicitan que el deudor esté al corriente en sus pagos, de lo contrario, primero tendrá que cubrir el monto pendiente.
  2. Seguros. En los contratos se establece el acuerdo para contratar seguros que puden ser para proteger la vivienda, la vida del deudor, la cobertura de daños o un eventual desempleo. Su costo ya está considerado en la mensualidad. De cualquier manera, es importante saber que el seguro de la vivienda sólo considera la parte equivalente a la deuda contraída, por lo que si estás interesado en una protección completa, tendrás que adquirir un seguro complementario.
  3. Vencimiento anticipado. Indica las causas por las que el contrato puede terminar antes del plazo establecido.
  4. Estado de cuenta. Asegúrate de que en el contrato queden estipuladas la vía y la frecuencia con la que recibirás tus estados de cuenta. Este documento es importante porque ahí estarán reflejados tus pagos.

Los errores más comunes

Ramón Estrada de Hipos.com asegura que uno de los errores más comunes en los contratos de apertura es que el cliente no verifica desde un inicio si la tasa de interés tendrá incrementos durante el plazo y si la mensualidad va a ser fija o variable durante la vida del crédito. También es común no confirmar que los datos del cliente o de la garantía, en su caso, sean correctos.

Las consecuencias de no hacerlo pueden convertirse en un dolor de cabeza para el acreedor e impedirte cumplir pagos futuros por los incrementos en la mensualidad que no fueron contemplados al principio, lo que implica el riesgo de afectar tu historial crediticio, así que toma en cuenta esta infomación para firmar con toda seguridad tu contrato de apertura de crédito hipotecario.

Fuente | Metros Cúbicos

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